Proyecto alternativa de la Fundación para el Progreso de Madrid (FPM) sobre los terrenos de la Ciudad Deportiva del Real Madrid

PROPUESTA PARA DESARROLLAR UN ESPACIO MUSEÍSTICO Y DEPORTIVO DE PROYECCIÓN INTERNACIONAL

La recalificación urbanística para usos lucrativos debería ajustarse a las normas del Plan general, esto es, un máximo de 50.000 m2 sobre los 160.00 que se exigen.

El resto se dedicaría a infraestructuras culturales y deportivas. El pabellón deportivo Madrid Arena formaría fachada en el Paseo de la Castellana junto a las nuevas sedes del Museo Arqueológico Nacional y Museo Nacional de Ciencias Naturales.

 

La Fundación para el Progreso de Madrid ha diseñado un proyecto alternativo al que están negociando el Real Madrid y el Ayuntamiento, sobre los terrenos de uso deportivo que el club madrileño tiene en el Paseo de la Castellana, formando parte de su Ciudad deportiva.

A juicio de la Fundación para el Progreso de Madrid, sería posible conjugar las aspiraciones de todos los agentes implicados, sin que ello suponga una quiebra de las reglas del juego en materia de gestión urbanística en la ciudad.

La Fundación para el Progreso de Madrid propone que sobre los 110.000 m2, que actualmente ocupa la Ciudad Deportiva, más los 42.000 m2, que en su día compró el Ayuntamiento en esta zona (en total 14 hectáreas), se levanten cinco edificios singulares: el proyectado Madrid Arena, la nueva sede del Museo Arqueológico Nacional, la nueva sede del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y dos torres de 25 plantas.

El proyecto está concebido como un reparto de las plusvalías generadas por la recalificación urbanística que se pretende desarrollar, entre los propietarios privados de los terrenos (Real Madrid) y el interés público representado por el propio Ayuntamiento.

Se trataría de reducir las cuatro torres proyectadas a dos, y en su lugar, ceder gratuitamente suelo al Estado para que, sobre las dos parcelas liberadas, puedan construirse dos equipamientos emblemáticos, como serían las nuevas sedes de los museos Arqueológico Nacional y de Ciencias Naturales.

Es conocido que desde el Museo Nacional y la Secretaría de Estado de Cultura se están haciendo gestiones cerca del Ayuntamiento en orden a conseguir la adjudicación del derecho de superficie sobre un suelo situado en esa zona de la ciudad para nueva sede del Museo.

El Museo Arqueológico Nacional, creado en 1867, durante el reinado de Isabel II, e inaugurado en 1895, dista mucho de tener el reconocimiento nacional e internacional que merece el patrimonio que atesora en sus magnificas colecciones. Además de la desidia y de no haber tenido prácticamente nunca en los últimos veinticinco años una buena dirección, el problema básico del Museo son sus actuales instalaciones, anexas a la Biblioteca Nacional, que impiden mostrar el 60% de su fondo patrimonial.

El Museo de Ciencias Naturales es uno de los más antiguos de España, ya que data de los tiempos de Carlos III, su principal promotor. Este Museo, que cuenta en su sección de mineralogía con una de las colecciones más completas del mundo, adquiriría una dimensión diferente fuera de las constreñidas instalaciones en que actualmente se asienta. En realidad se ha ido transformando en un centro didáctico, de estructura funcional, vinculado a las dependencias anexas del edificio de la Escuela de Ingenieros Industriales.

Estos dos Museos tendrían una gran proyección situados en el Paseo de la Castellana, en dos edificios singulares, a cuya construcción fuesen convocados los mejores arquitectos del mundo y, junto a ellos, el pabellón olímpico Madrid Arena. Se podría hablar entonces, en opinión de la Fundación para el Progreso de Madrid, de una auténtica operación de proyección internacional en clave Madrid 2012.

Por lo que se refiere a la iniciativa privada (Real Madrid), podría conseguir unas plusvalías razonables, sin quebrantar las reglas del juego existentes en lo que se refiere a la gestión urbanística en Madrid. El Plan General actualmente vigente reconoce a esos terrenos dotacionales una edificabilidad de 0,30 metros cuadrados por metro cuadrado, ampliable hasta un 20%. Las cuatro torres proyectadas por el Real Madrid suman 160.000 m2 e implicarían un aumento de la edificabilidad hasta un metro cuadrado por metro cuadrado. Algo que vulneraría los derechos del resto de los promotores y que metería al Ayuntamiento en un callejón sin salida.

Reducir de cuatro a dos el número de torres, y aplicar la edificabilidad prevista por el Plan General, daría una resultante de dos edificios de veinticinco plantas con una edificabilidad máxima de 50.000 m2. Esto vendría a significar para el Real Madrid unos 20.000 millones de pesetas, con lo cual podría construir su nueva Ciudad Deportiva en Valdebebas (10.000 millones) y aún obtener una importante inyección económica (10.000 millones).

Para el presidente de la Fundación para el Progreso de Madrid, Francisco Herrera, "el actual proyecto de recalificación de la Ciudad Deportiva del Real Madrid es muy agresivo. Significaría admitir que el Plan General es papel mojado y que el Ayuntamiento utiliza discrecionalmente el lápiz de las recalificaciones".

Para Herrera, "en operaciones de este tipo, hay que repartir las plusvalías entre la iniciativa privada y la pública, con clara hegemonía de ésta última".

La Fundación para el Progreso de Madrid considera incluso la posibilidad de eliminar todo tipo de edificabilidad lucrativa en la zona, compensando el Real Madrid con solares localizados en otras áreas de desarrollo urbanístico de la ciudad, de valor equivalente. (Ver gráfico proyecto)